El acuerdo UE–MERCOSUR: comercio, derechos humanos y nuevas reglas para hacer negocios
- Andrés Vázquez
- 15 ene
- 3 Min. de lectura

El acuerdo entre el MERCOSUR y la Unión Europea, cuya negociación política se cerró recientemente y que se encuentra en proceso de ratificación durante 2026, es mucho más que un tratado de reducción de aranceles. Se trata de un marco jurídico integral que vincula el acceso a uno de los mercados más relevantes del mundo con estándares exigentes en derechos humanos, trabajo, ambiente y gobernanza empresarial (ESG).
Para empresas, Estados y actores del desarrollo, este acuerdo marca un cambio de paradigma: ya no alcanza con ser competitivos en precios; ahora también importa cómo se produce, con qué impactos y bajo qué condiciones laborales y ambientales.
1. Derechos humanos, DESCA y comercio: un nuevo estándar vinculante
Uno de los elementos centrales del acuerdo es su capítulo de Comercio y Desarrollo Sostenible, que integra de forma transversal los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA).
Entre los compromisos más relevantes se destacan:
Cumplimiento de compromisos internacionales: Las partes se obligan a implementar el Acuerdo de París sobre cambio climático y los convenios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (libertad sindical, eliminación del trabajo infantil y forzoso, no discriminación, entre otros).
Cláusula democrática y de derechos humanos: El pilar de Diálogo Político establece que el respeto a los derechos humanos y a los principios democráticos constituye un elemento esencial del acuerdo. Violaciones graves pueden dar lugar a la suspensión de beneficios comerciales.
Principio de no regresión: Los Estados se comprometen a no debilitar su legislación laboral o ambiental con el objetivo de atraer inversiones o ganar competitividad exportadora.
En la práctica, esto consolida un enfoque en el que el comercio internacional se convierte en una herramienta de exigibilidad indirecta de derechos.
2. Debida diligencia: de obligación regulatoria a oportunidad estratégica
Para el sector privado, el acuerdo ofrece beneficios comerciales claros (eliminación de aranceles en alrededor del 90 % del comercio bilateral), pero también formaliza expectativas estrictas en materia de debida diligencia en derechos humanos y medio ambiente.
¿Por qué cumplir con estos estándares es una oportunidad y no solo un costo?
Acceso preferencial al mercado europeo: La UE avanza con normativas como la Directiva sobre Diligencia Debida de las Empresas en materia de Sostenibilidad (CSDDD). Las empresas del MERCOSUR que alineen sus procesos a estos estándares contarán con un “pasaporte de entrada” más fluido al mercado europeo.
Gestión y mitigación de riesgos: La debida diligencia permite identificar y prevenir riesgos críticos en la cadena de suministro (trabajo infantil, informalidad laboral, deforestación, impactos en comunidades), reduciendo exposición legal y protegiendo la reputación corporativa.
Atracción de inversión y financiamiento: Fondos de inversión y bancos europeos priorizan empresas con desempeño ESG sólido. El acuerdo genera un marco de mayor previsibilidad jurídica, facilitando inversiones vinculadas a transición verde, innovación y valor agregado.
3. Impactos para los Estados del MERCOSUR: modernización y formalización
Desde la perspectiva pública, el acuerdo funciona como una palanca de modernización institucional.
Formalización del empleo y seguridad social: La exigencia de cumplimiento de normas OIT para exportar incentiva la reducción de la informalidad laboral. Las empresas deben demostrar registro formal de trabajadores, acceso a seguridad social y condiciones laborales adecuadas.
Mejora de estándares y capacidades estatales: A través de cooperación técnica y presión de mercado, se fortalecen políticas públicas orientadas a un crecimiento más inclusivo y sostenible.
4. Sectores estratégicos con mayor potencial
El acuerdo también impulsa una diversificación productiva más allá de las materias primas tradicionales:
Sector | Oportunidad clave |
Agroindustria | Acceso a cuotas con arancel cero para carne, azúcar y biocombustibles, bajo exigencias de trazabilidad y sostenibilidad. |
Servicios y tecnología | Facilitación del comercio electrónico y la contratación pública, con oportunidades para PyMEs tecnológicas del MERCOSUR en Europa. |
Energías limpias | Incentivos a inversiones en hidrógeno verde y minerales críticos (como litio) necesarios para la transición energética europea. |
Industria | Eliminación de aranceles en autopartes, químicos y maquinaria, integrando al MERCOSUR en cadenas globales de valor. |
Un nuevo escenario que exige preparación
El acuerdo UE–MERCOSUR no es solo un instrumento comercial: es un nuevo marco de reglas donde competitividad, derechos humanos y sostenibilidad se encuentran. Para las empresas de la región, anticiparse, comprender estas exigencias y adaptar sus modelos de negocio será clave para no quedar fuera de los mercados más dinámicos y exigentes del mundo.
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